jueves, 23 de abril de 2009

Doblepensar

Saber y no saber, hallarse conciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas; emplear la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella, creer que la democracia es imposible y que el Partido es el guardián de la democracia; olvidar cuanto fuera necesario olvidar y, no obstante, recurrir a ello, volverlo a traer a la memoria en cuanto se necesitara y luego olvidarlo de nuevo; y sobre todo, aplicar el mismo proceso al procedimiento mismo. Ésta era la más refinada sutileza del sistema: inducir concientemente a la inconciencia, y luego hacerse inconciente para no reconocer que se había realizado un acto de autosugestión.

1984, Orwell

(cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia)

3 comentarios:

Solveig A. dijo...

Alguien me regala esta cita y yo pienso que, si existiera ese país que imaginó Orwell, JLB sería El Gran Hermano:

"Nosotros (la indivisa divinidad que opera en nosotros) hemos soñado el mundo. Lo hemos soñado resistente, ubicuo en el espacio y firme en el tiempo; pero hemos consentido en su arquitectura tenues y eternos intersticios de sinrazón para saber que es falso"

Federico dijo...

Yo me horrorizaba pensando lo terrible de ese libro, pesimista y todo nunca llegué a pensar que todo eso realmente existía..o iba a existir.
Aia

Solveig A. dijo...

Orwell me preocupa. Es posible vivir en un estado de pensamiento donde la conciencia y la inconciencia coexistan tranquilamente? claro que sí. Las verdades no son categóricas, las mentiras aparecen por todas partes y no nos importa lo suficiente. Algunas cosas son ciertas hoy y falsas mañana. Lo que no tiene sentido lógico (esos intersticios de sinrazón que menciona Borges) lo escondemos en alguna parte de nuestras cabezas para hacerlo resucitar cuando nos conviene. Proliferan los placebos que utilizamos para tapar una realidad que cada vez entendemos menos (entre ellos, la música, la televisión...).
Poca disciplina, comodidad, inducción a la inconciencia, regresión...