miércoles, 25 de agosto de 2010

Por culpa del día

¿Es posible que exista una distancia considerable entre lo que decido y pienso por la noche y lo que considero a la luz del día? Siempre me parece que el día pone un velo a mis pensamientos, mientras la noche me vuelve más lúcida y determinada. Y más aún, el día hace que muchas de las cosas que pensé durante la noche me resulten absurdas e impracticables.
Creo firmemente que si viviera sólo de noche estaría mucho más entera y amiga de mis contradicciones. Pero no, el día es demasiado claro, demasiado implacable...
Lo peor de todo es que amo tanto el sol! cierro los ojos y disfrutos esos colores anarajados que nacen en un rincón de mi retina y se extienden proyectándose en el interior de mis párpados...
Así nunca voy a conseguir reconciliarme conmigo misma, por culpa del día.

6 comentarios:

Me case con la lluvia dijo...

El otro dia que hacia frio sali al patio y puse la cara contra el sol (con ojos cerrados obviamente), no sabia bien como describir lo de la sensacion en los ojos pero vos lo hicistes muy bien.

Gracias por pasarte por mi blog, esta mas que bienvenida.


Abrazo de nubes sumergiendose en el agua

Solveig A. dijo...

Me case con la lluvia, qué nombre excente para un blog! gracias por tu comment y nos vemos blog de por medio!

SOL dijo...

Me pasa lo mismo!
Es cualquiera andar pasando chivos de mi blog, pero si estás aburrida en algún momento, lee esto, capaz te guste http://deunladoaotrocomohuevoderengo.blogspot.com/2010/08/las-dos-caras-de-una-misma-moneda.html
Besos!!

Fede dijo...

jajaja, toda la vida me pasó lo mismo.

Eso de "lo consulto con la almohada" es cualquiera.

Tal vez los demonios del deber ser a la noche también se van a dormir.

Solveig A. dijo...

juaaa, qué bien que me siento ahora que sé que no soy la única! siempre pensé que era un delirio mío esta dicotomía noche vs día!

Sol, muy bueno tu blog! te voy a seguir leyendo

y Fede, que los demonios del deber se tomen vacaciones, por favor!

Hermana Piris dijo...

Apolo y Dionisio.