miércoles, 10 de diciembre de 2008

Espora humana

Lunes, otra vez. Dispersa, echando golpes al viento, sintiéndome como una espora humana, esparciendo mis tentáculos en un intento desesperado por atrapar el mundo, creciendo desmesuradamente en una carrera hacia el sinsentido.


"Me siento absurda y humildemente grande, no como un megalómano, sino como una espora humana, como la esponja muerta de la vida hinchada hasta la saturación"
(Miller)

"Sentía que no era ya un hombre, sino una llaga cubierta de piel, que se pasmaba y gritaba a cada latido de sus venas. Y sin embargo, vivía. Vivía simultáneamente en el alejamiento y en la espantosa proximidad de su cuerpo. El ya no era ya un organismo envasando sufrimientos, sino algo más inhumano... quizá eso... un monstruo enroscado en sí mismo en el negro vientre de la pieza. Cada capa de oscuridad que descendía de sus párpados era un tejido placentario que lo aislaba más y más del universo de los hombres"
(Arlt)

Worn out. Scatterbrain.

martes, 9 de diciembre de 2008

Sensaciones de feriado

Ayer fue uno de esos días claros en que me siento libre (en el sentido más existencialista de la palabra) y sé que puedo hacer lo que quiera. Entonces, me permito pasar el día sentada en el piso, fumando, leyendo, andando descalza, escuchando Juana Molina, viendo la tormenta que se avecina. Pero (y siempre hay un pero), la sensación de plenitud, que es como una musa tímida que me visita muy de vez en cuando, da lugar a los fantasmas de siempre, la duda, el desasosiego (pienso: ¿por qué tengo que experimentar todo eso, sola? dónde está mi testigo?, y muchos otros pensamientos que no vale la pena mencionar).
Entonces, ya de vuelta en el reino de la incertidumbre, se me ocurre hojear el libro interminable, y a Dios gracias por eso, de Pessoa y leo: "Si yo fuera otro, se me ocurre, éste sería para mí un día feliz, pues lo sentiría sin pensar en él".
Eureka,

martes, 2 de diciembre de 2008

Algo más sobre Sartre



Acabo de terminar de leer "Las Moscas", drama en tres actos, y así resumo la impronta que me deja:

"...la vida humana empieza del otro lado de la desesperación"

"Las moscas" es una parábola sobre un pueblo atormentado por remordimientos y culpas ancestrales (en este caso, tomando como base el mito de Clitemnestra y Egisto - éste último, amante de la reina Clitemnestra, mata al rey Agamenón y se autoproclama rey de Argos, ante la mirada pasiva y condescendiente del pueblo). Cómplices de este crimen primigenio, los habitantes de Argos se consagran al culto de profesar sus culpas, llenos de miedos y remordimientos absudos("perdonad que vivamos mientras vosotros estáis muertos"; "no nacimos a propósito y nos avergonzamos mucho de crecer"). Pero la autocompasión es una "excusa" (referencia a "El existencialismo es un humanismo).
Orestes, hijo de Agamenón, quien regresa a Argos para vengar a su padre matando a Egisto y Clitemnestra, dice al dios Jupiter, reflexionando sobre el crimen que ha cometido:
"ayer yo tenía una excusa: eras mi excusa de existir porque me habías puesto en el mundo para servir tus designios, y el mundo era una vieja alcahueta que me hablaba sin cesar de ti" "Pero de pronto la libertad cayó sobre mí y me traspasó, la naturaleza saltó hacia atrás, y ya no tuve edad y me sentí completamente solo, como quien ha perdido su sombra y ya no hubo nada en el cielo, ni bien, ni mal, ni nadie que me diera órdenes"
Y acá se revela el existencialismo en todo su esplendor: Orestes es libre y absolutamente responsable. No tiene excusas, es un paria, aborto de la naturaleza, un exiliado.
"Extraño a mi mismo, lo sé. Fuera de la naturaleza, contra la naturaleza, sin excusa, sin otro recurso que en mí...estoy condenado a no tener otra ley que la mía...sólo puedo seguir mi camino. Porque soy un hombre, Júpiter, y cada hombre debe inventar su camino"
"Tú eres un Dios y yo soy libre; estamos igualmente solos y nuestra angustia es semejante".

El remordimiento aparece, entonces, como un lejano sueño de aquellos que existen cómodamente bajo el yugo de una fuerza superior que los exime de ser responsables de su propio destino. La recompensa del hombre libre es el exilio y la angustia de estar completamente solo.

El destino de Orestes culmina con un acto desconcertante, desde mi punto de vista: Orestes se dirige al pueblo y pretende cargar con sus faltas y remordimientos al hacerse cargo del crimen de Egisto, y de esta manera, se aleja conjurando a las Erinias (divinidades de la venganza y remordimiento) a que lo sigan y se aparten de los atormentados pobladores de Argos. Digo desconcertante porque no me explico como un hombre que se sabe libre y absolutamente responsable podría creer en la validez de un acto de redención de los otros, aunque quizás el final puede entenderse más desde un punto de vista literario que filosófico. Después de todo, Sartre decía que él nunca quiso ser un intelectual, sino solamente un escritor.

martes, 18 de noviembre de 2008

Mis mediodías con Sartre


En estas épocas primaverales y de poco trabajo, suelo escaparme los mediodías al río para caminar un poco, escuchar algo de música, fumar algunos cigarritos y leer.
Como el libro de Miller era demasiado pesado para transportarlo de acá para allá, decicí retormar a Sartre ("Las palabras"), que convenientemente se adaptaba mejor a las dimensiones de mi cartera, y me sorprendí de encontrar algunas líneas de su historia que (creo) se conectan con la mía, a saber:

" Mi verdad, mi carácter y mi nombre estaban en manos de los adultos; yo había aprendido a verme con sus ojos; yo era un niño, ese monstruo fabricado con sus pesares. Cuando estaban ausentes, dejaban tras de sí su mirada..."
"...sin palabras, sin formas ni consistencia, diluida en esta inocente transparencia, una certeza transparente lo estropeaba todo: YO ERA UN IMPOSTOR"
"Me volvía hacia las personas mayores, les pedía que garantizasen mis méritos: así me sumía en la IMPOSTURA"
"Era un FALSO NIÑO...sentía que mis actos se cambiaban en GESTOS. La COMEDIA me hurtaba el mundo y los hombres"

Esa niñez desubicada en un entorno de adultos me suena familiar. Quizás, como el caso de Sartre, buscando un lugar en ese mundo de adultos es que me perdí en la impostura, en la necesidad de verme con los ojos de los adultos, en la costumbre de trocar mis actos en gestos, comedia, ritual. O quizás esto no sucedió en mi infancia, sino más bien en la juventud y hasta ahora. Esa mirada de los otros siempre está conmigo: cuando no hay "otros", yo cumplo ese rol, para seguir observándome desde fuera, como una espectadora de mi propia historia.
"Visto, yo me veía", decía Sartre.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Scatterbrain

Creo que hoy entiendo mejor que nunca el significado de "scatterbrain". Me doy cuenta que no logro encauzar mi pensamiento hacia algo útil, estoy desconectada, dispersa, aporreada por ideas ajenas y fantasías escurridizas, atrapada en la mirada de los otros (real o ficiticia), peleando contra el viento, cediendo al comfort y el pensamiento fácil...perdiendo de vista lo trascendental. Necesito limpieza, vacío, apocatástasis (de dónde saqué esta palabra?!), necesito aprender a meditar!

Contexto: reflexiones de sábado por la noche, escuchando Radiohead mientras invado blogs ajenos y me invento una compañia imaginaria para pasar el rato...

viernes, 14 de noviembre de 2008

Neighborhood

Estoy tan ridículamente conmovida por esta canción, no puedo pensar en otra cosa. Estoy sentada en mi escritorio, con los auriculares y esta canción sonando a todo volumen. Mi cuerpo está en la oficina, pero mi mente está en otra parte, volando a grandes alturas, quién sabe por dónde...trato, por todos los medios, de contenerme para no salir volando yo también (aténme a la silla, por favor!), de que la cara no se me transfigure en una mueca de total excitación y no se escuche este sollozo interior que va creciendo en línea con el crescendo musical...
Hay algo nostálgico en esta canción, reminiscencias de pequeños sueños infantiles, de esos que se graban en algún lugar recóndito de la mente y nunca se borran. Alianzas, secretos, fantasmas. Esa añoranza de la niñez me embriaga de algo parecido al dolor y al sosiego, a la vez, como ese aire que se respira en las noches de verano, esa fresca calma después del calor...
En fin, sensaciones y más sensaciones...buenos momentos, gracias Arcade!

martes, 10 de junio de 2008

Radiohead, hasta que la muerte nos separe

Este post tiene el único propósito de manifestar solemnemente mi total devoción hacia Radiohead, como testimonio imprescriptible, compromiso indeclinable,
Pasará el tiempo y muchas cosas podrán perder su sentido o recuperarlo, pero siempre voy a amar a esta banda,

He dicho,